Queridos veraneantes:
Mis vacaciones han concluido. Lo de Cicely ya es oficial, y debo incorporarme. Este verano ha sido raro, no ha servido para muchas cosas, ni siquiera ha cumplido la misión que le corresponde. Es justo abandonarlo en este momento, y empezar con nuevos bríos. En cierto modo, el frío de montaña ya me ha expulsado. La reclusión nunca es buena.
También acaba por este año la serie. Escribir a la vista del verano me ha resultado muy útil. He conseguido fugarme y establecer un relato plausible, incluso para mí. No tengo queja. He sabido por confesión de alguno de mis distinguidos lectores que prefieren detenerse en estas impresiones, más que en mis especulaciones baldías. Lo cierto es que la derrota de Ius et Libertas se aleja de la circunspección teórica, y no sé por qué. Para leer cualquier blog hay que acumular importantes dosis de paciencia, se lo agradezco. No conozco a todos aquellos que visitan esta página, no obstante la deuda contraída sólo puedo enjugarla con la disposición a orientar lo aquí escrito a sus preferencias, si consideran adecuado manifestarlas.
El comentario no es fácil. La máquina da cuenta de números, de minutos y segundos, de lugares, palabras clave, buscadores; y el autor se imagina a lectores inverosímiles. Algunos acceden anhelando encontrar algo que sólo tiene un parecido gráfico con lo que encuentran. Otros sienten curiosidad por lo que se dice, un mínimo interés por ver el desenvolvimiento del continuará, aun sin conocer ni tener nada que ver con el autor, le acompañan en sus episodios, leen dos líneas y deciden si acaban la entrada o se van. Finalmente, los conocidos que esperan ver escrito lo que no se dice. Siempre es así, encuentran el bosquejo de una idea de la que nunca me oirán hablar.
Con todos, acabo este verano. Habiendo compartido un destino que sin ellos hubiera sido peor. Con la conclusión ácida y pesada de que el verano no es propiamente una estación, sino una edad, un tiempo y unos pasajeros determinados. En su ausencia es otra cosa, posiblemente una carta.
Cuídense.
