Paciente paciencia

 Ayer fue una tarde terrible, donde apareció, de una vez por todas, el agotamiento de años. La realidad es siniestra, si son siniestros quienes la dirigen, quienes encima de cualquier tambor debidamente percutido, en asiento muelle, se manejan con indolencia, separados del más débil sentido de la responsabilidad. El estado de naturaleza, que tantas cosas podría explicar aquí.

Dentro de un tiempo ahondaré en el caso. Hoy basta con consignar las recetas de urgencia que para mí, expiden los que bien me quieren. Muy similares a las que el Tridente intercambió, atribulado y zaherido por un grotesco engaño.

Paciencia. Quienes así nos la reclaman, en verdad nos piden que padezcamos sin alterarnos. Soportando el agravio, el perjuicio que se hace a uno en sus derechos. Por tanto, su premisa es idéntica a nuestra irritación, saben justificada nuestra queja, y como quien da el pésame, nos acompañan en el sentimiento, conscientes de la inutilidad del gesto. Si seguimos el rastro al padecimiento, tendríamos la siguiente serie: épathon que produce el griego pathetikós y el latín pati. En familia: patético, apático, simpático, patibulario &c.

Lo que sitúa claramente la distancia insalvable entre quien pretende dar un consuelo consciente y al que la fuerza de las personas ha convertido en sujeto paciente. Aquí quería llegar, a la ironía de pedir al paciente paciencia. Es una situación diabólica en la que pase lo que pase (si es que mayor mora es posible) siempre cabrá la comprensiva (sino piadosa) recomendación de referencia.

El sentido último de la palabra, produce otro desenfoque, se centra en la consecuencia: el padecimiento, dándole un tratamiento paliativo (soporta, aguanta). Lo que permite desviar la atención de la causa, no hay padecimiento sin una acción previa, por ser aquél jurídico, ésta habrá de ser esencialmente injusta (antijurídica). La recomendación de paciencia disfraza y oculta el problema, con el agravante lógico de hacerlo a sabiendas.

Estas consideraciones no pueden conducir a desestimar a quienes, como ya he escrito y repito, nos quieren bien. Tranquilos y calmados. Con todo, creo que el mejor consuelo es el silencio a nuestras más legítimas quejas.

De estas paciencias vendrán aquellas indiferencias.

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3 comentarios a “Paciente paciencia”

  1. teresita dice:

    O de aquellos polvos vienen estos lodos,

  2. teresita dice:

    Y si alguna ves tenemos que ejercitar la paciencia que sea con un vaso de bon vino en la mano . “Primun vivere”. Despues del introito y ya metida en harina son unos soberanos CABRITOS y le quito años

  3. Miriam Campelo dice:

    “Cuanto mayor es el reto, mayor es el mérito”. Lo escuché ayer en la tele y me acordé de tí.
    Besos.
    Miriam