El lector de periódicos

Factual ha sido desmantelado. El dinero, la prensa y la libertad. Era un artefacto complejo, pura potencia. Basta ver en lo que se ha convertido para comprobar los límites del lector de periódicos. Siempre al albur de la propiedad, como un colono cualquiera, arando tierra ajena.

5 comentarios a “El lector de periódicos”

  1. Lenny Zelig dice:

    Intente ver el lado positivo. Esta breve historia periodística es un recordatorio. Ante el privilegio de acceso inmediato a una muy variada oferta periodística, el lector puede editar su propio medio, seleccionando aquí y allí a sus particulares intérpretes de la realidad. Es un trabajo que está a nuestra disposición y es relativamente fácil. El tropiezo de Factual demuestra que no podemos esperar que nadie lo haga por nosotros.

    Salvando las distancias y saltando a la ciencia ficción, espero que la política llegue algún día a ofrecer similar capacidad de maniobra para que el cada elector pueda componer su propio representante. Cada día me convenzo más de que nadie puede hacerlo por nosotros.

  2. Pelayo Baquero dice:

    Yo veo bastantes inconvenientes a que cada uno se componga su propio diario.
    El más importante es que tenderíamos a informarnos de lo que nos interesa, concediendo a nuestras inclinaciones personales un peso seguramente excesivo. La selección de noticias ya no respondería a un sesgo ideológico, sino individual, que a mi juicio es todavía peor. No me cuesta imaginar la desidia de un lector que acaba saltándose la sección de política, harto de separar el poco grano del mucho cotilleo.
    El segundo es la escasez de tiempo. Hacer la criba por cuenta propia exige una dedicación absorbente.
    Otra desventaja es que el material a seleccionar es bastante chapucero.
    Por último, Factual estaba muy bien escrito y no era portavoz más que de los periodistas que trabajaban allí. Salvo que todos los redactores encuentren una columna como la de Arcadi Espada, donde hacer y deshacer a su antojo, dejan un hueco muy difícil de colmar.

  3. Lenny Zelig dice:

    ¿Seguirá la pista a algunos de los antiguos redactores de Factual? Seguro que la encontrará y ya estará editando su propio periódico.
    Creo que no es posible seguir considerando a un periódico (o dos) como nuestro filtro diario de la realidad, y no lo lamento. Prefiero las alternativas que ofrece la actual tecnología.
    ¿Riesgo de desinterés por la política? No veo la relación. Si hablamos del lector habitual de prensa escrita (una relativa minoría, por cierto), la red es una oportunidad a pocas inquietudes que tenga. Si no las tiene, su periódico de cabecerá podrá terminar siendo un corsé que le vuelva cómodamente dogmático.
    En cualquier caso, comprendo que la pérdida del originario Factual no es una buena noticia. Pero insisto en que el episodio enseña que un espacio periodístico intermedio (que tal vez es el que andaba buscando buena parte de su clientela) no hay empresa editora que lo promueva. Seguramente por falta de suficientes consumidores. El mercado siempre habla claro y esta vez nos ha dicho que nos busquemos la vida. Discrepo de usted: no creo que sea tan difícil.

  4. Pelayo Baquero dice:

    He seguido la pista a un par de redactores, pero por el momento solo he encontrado sus blogs.

    ¿Cuáles son las alternativas que ofrece internet? El acceso a un número mayor de periódicos, españoles y extranjeros, y con mayor rapidez. Podemos elegir un grupo de noticias y contrastarlas con las versiones que ofrecen los otros medios. Los filtros no desaparecen en ningún caso. La información sesgada sigue ahí porque el problema fundamental no es cuántas noticias podemos analizar pormenorizadamente, sino la función que ha asumido el periodismo: de portavoz, fundamentalmente. Siempre quedará una última defensa en nuestro propio juicio, sin embargo, dudo que la cautela frente a la ideología de cada fuente y un fino olfato para descubrir sofismas pueda reemplazar la labor de una redacción profesional. Y me temo que la diferencia es de cualidad, no de grado.

    Comprendo que no vea la relación entre la selección de noticias de acuerdo con los intereses personales y el abandono de la sección de política. Está tan mal explicado que no había forma humana de verla. Quería decir que la crónica política -y no digamos la opinión- es tan cutre que podría infundir un desaliento derrotista. La cháchara entrecomillada con la que nos ametrallan día tras día no da ni una gota de información.

    Por lo demás, aunque no estemos de acuerdo con (todas) las ventajas que supone la prensa electrónica, sospecho que bregamos a diario desde el mismo lado.

    Un saludo cordial,
    Pelayo

  5. Lenny Zelig dice:

    Vaya desliz. Por culpa de la lectura rápida le confundí con su hermano y omití un saludo que daba por supuesto. Encantado de saludarle, Pelayo.

    Seguro que nos quejamos de cosas parecidas (y es evidente que tanto Pablo como usted son más exigentes y se quejan con más rigor), pero simplemente quería transmitir algo de mi optimismo. Mi ingenuo argumento (o consuelo, que no sé) es que junto a la morralla de siempre, hay hoy más inteligencia que nunca. No descarto que me equivoque al identificarla, pero tengo la placentera sensación de que la red me la sirve con el desayuno. Un riquísimo continental. Ataquémoslo, caballeros.

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