Muchos europeos dormirán descansados, los americanos, por fin, se han dado cuenta de las bondades del estilo de vida europeo. Aquí, la reforma se celebra como una victoria intelectual, hoy la prensa se pavonea. Forma parte de la simplificación de nuestra relación con ellos. Estos días veo la serie de John Adams, nuestra actitud hacia ellos sigue siendo la misma. La misma que a finales del siglo XVIII, sin embargo, ellos tuvieron antes una Constitución (con mayúsculas de Marshall y aunque parezca increíble antes de Kelsen), y con el tiempo llegaron a liberar a Europa de los nazis. La lucha contra el comunismo justificó toda clase de tropelías, que oportunamente le fueron afeadas. Al igual que las guerras preventivas, el incondicional apoyo a Israel y su despiadada actividad comercial. A costa de esta relación hemos hecho el ridículo.
Un colonialismo ideológico a deshora, una metrópoli en decadencia.

Es cierto que existe esa estéril “simplificación” de la que habla, tal vez de ida y vuelta. Pero no dudo de que la reforma es una victoria “intelectual”, aunque no de Europa, sino de la mejor parte de la sociedad americana, o la que así me lo parece. Y como pierden en tantas ocasiones, así es la vida, permítaseme una comedida satisfacción por un trabajado triunfo, al menos esta vez, de los mejores. No question.
No tengo claro que de suyo el sistema público sea mejor que el privado, ni viceversa. Los modelos abstractos sólo funcionan en sociedades abstractas y predecir cómo irá el nuevo sistema en una sociedad que no comparte ni nuestras prioridades ni nuestros valores sociales me parece aventurado y conducente a juicios injustos.
Demasiados parches para aprobar la reforma, apoyos exiguos -¿vamos también a considerar mejor nuestra imperante disciplina de partido que lleva a ratificaciones búlgaras de las propuestas del gobierno?- y novedades muy contestadas –tanto como demandadas-.
Pero dos grandes virtudes: la audacia para resolver un problema y una ley que es fruto de una deliberación en lo sustancial seria y argumentada –aunque no exenta de demagogia-.
De momento, esperar y ver.
¿ Alguien medianamente serio puede dar lecciones a los estadounidenses sobre el sistema de sanidad adecuado? ¿ Los españoles que no somos capaces de verbalizar que nuestros sistema es insostenible? ¿ Los autores de un sistema que paga los medicamentos a jubilados que se los pueden pagar mientras pasan olímpicamente de padres de familia con varias bocas que alimentar? ¿Es posible que la defensa de lo “público” provenga de funcionarios que van religiosamente al médico privado de MUFACE? Pues sí, todo ese cinismo es posible. No sé si el sistema sanitario de los USA es mejor que el nuestro. Lo que sé es que el nuestro es malo de narices, por mucha propaganda que algunos hagan del mismo, y sobre todo, irreal y muy caro. Los que se vanaglorian del hito conseguido por Obama, que esperen al 2 de noviembre, y veremos qué pasa en esas elecciones legislativas. Y más a medio plazo, largo en política, veremos las presidenciales de 2012. Si Obama tiene que enfrentar una candidatura republicana seria, probablemente sudará tinta china para revalidar el cargo…
José Ramón, nadie sensato discute la necesidad de plantearse racionalmente la sostenibilidad de nuestro sistema público de salud (del de cualquier país: las dificultades no son muy distintas) o de reconocer sus evidentes problemas, o de controlar efectivamente el gasto farmacéutico. ¿Malo de narices y carísimo? Creo que exagera, pero llámelo como quiera, es un asunto discutible. Lo que me sorprende es que se eche de menos ya a los republicanos. Gensanta, ¿tan pronto? Concédanos un respirín, a mí y de paso al mundo, por favor o por compasión.
Claro que echo de menos a los republicanos. Fíjese que hasta los habitantes de Massachussetts, democrátas hasta la médula, acaban de destronar a los Kennedy de su senaduría cuasi hereditaria, para dársela a un republicano netamente conservador. Yo creo que John McCain hubiera sido mucho mejor Presidente que Obama. Estoy seguro de que Mitt Romney sería mucho mejor Presidente que Obama. El actual Presidente es tan radical en el campo demócrata como Sarah Palin en el republicado, y puestos a elegir exotismos, los prefiero conservadores a progres. Lo digo por favor, y por compasión, créame!
Pocas cosas me gustan tan poco como el psicologismo electoral. Claro que lo que en este debate ustedes dos están ventilando son meras preferencias. Sin embargo, la discusión en Estados Unidos no era sobre un sistema público o privado, sino otro más profundo: universalización o no de la sanidad. Afortunadamente aquí está superado y tanto conservadores como progresistas (no entiendo la utilización peyorativa de progre en este contexto presidido por el respeto y la sana crítica) lo aceptan. Sin perjuicio de que unos postulen una gestión indirecta (privada) y otros defiendan una directa (pública). Ahora bien, concluir que la insostenibilidad del sistema sanitario español es porque su gestión es directa, es pasar por alto muchas circunstancias y quizá la más importante sea la atomización del mismo, es decir, su indiscriminada descentralización. En lo que desgraciadamente están de acuerdo nuestros dos grandes partidos y no sé si es por compasión o frivolidad.
Nota.- Sí se “verbaliza” le recomiendo ‘Integración o desmoronamiento. Crisis y alternativas del sistema nacional de salud español’ Juan Luis Rodríguez-Vigil Rubio, Fundación Alfonso Martín Escudero-Civitas, Navarra, 2008.
Si bien es cierto que la descentralización ha agravado la enfermedad de nuestro sistema sanitario como muy bien explica Rodríguez Vigil en la obra que citas, siendo clarísimos los ejemplos en materia de gestión de personal y contratación administrativa, no creo que la gestión desde un sólo organismo, tipo INSALUD, fuera el remedio. Dudo mucho que los mismos que disparan el déficit público al 12% del PIB, sean capaces de embridar el gasto sanitario. Yo en este asunto, me voy a tierras holandesas, y opto por el cheque sanitario, al igual que por el cheque escolar. Prefiero poner el dinero en manos de los ciudadanos, si es que lo necesitan, y que éstos elijan. Que lo público compita con lo privado, y que gane el mejor. Que el Estado fije reglas y mínimos, y que abandone esa superioridad paternalista, inasequible al desastre en la gestión.
PD.: Todo mi respeto para los progres. Áhora bien, considero que sus políticas son infinamente peores que las liberal conservadoras que yo apoyo, que en la práctica, son las verdaderamente progresistas, en el sentido de que proporcionan mayor progreso. Por supuesto, es mi opinión, sólo eso…
Hum, es interesante eso de que no le gusta el psicologismo electoral, Pablo, porque intuyo (no se me pida más) que la “micropolítica” (la orientación política individual) es una cuestión fundamentalmente psicológica. Por ejemplo, la cooperación frente a la competencia, el énfasis que pongamos en cada elemento y sus múltiples combinaciones, obedecen a impulsos psicológicos (biológicos en último término) que definen nuestra orientación política, lo que esperamos de nuestra organización social y lo que estamos dispuestos a ofrecerle.
Supongo que ha quedado claro que considero un deber político prestar atención a los que se quedan descolgados en la marcha social, y que, por tanto, el empeño en la reforma sanitaria en EEUU ha sido, para mí, un compromiso de los mejores. Pero creo que esa opinión no obedece más que a mi carácter o temperamento, exactamente igual que la de quien opina distinto.
Hasta donde alcanzo, la política es un psicodrama.
Siguiendo con la política estadounidense, y hablando de compasión, quiero traer a colación el banderín de enganche en la campaña electoral del año 2000 del candidato republicado, George W. Bush: conservadurismo compasivo. Buen ejemplo de esa política es la ley: No Child Left Behind Act of 2001. Con ello quiero decir que cualquier persona de bien desea ayudar al prójimo. No dejar a nadie en la cuneta. La cuestíón es cómo conseguir eso. Estoy seguro de que hasta los malvados republicanos quieren lo mejor para su pueblo. Al fin y al cabo pretenden ganar elecciones, y muchas hasta las ganan!
No discuto que la psicología pueda explicar el voto de muchos. Ahora bien, para desdramatizar prefiero centrarme en las razones políticas. Quizá no sepa porque soy del Sporting pero sí porque voto a quien voto.
Me parece absurdo (y bastante patético) considerar que los liberales-conservadores no quieren el bien de los suyos. Repudio la prepotencia moral de quien dice lo contrario, de la misma forma con la que rechazo la superioridad técnica de quien cree que sólo sus soluciones son las “técnicamente viables” y acaba por sentirse perseguido -malvados republicanos (!)- a poco que le rebatan sus razones. Y ahí voy, mientras que los conservadores apelan a la compasión para ayudar al prójimo, para mí son derechos (no graciables) que tienen los ciudadanos por el hecho de serlo. No conozco el sistema holandés, pero sí el sistema de cheque escolar, un sistema que excluye por definición y de un golpe a todo el medio rural. Una escuela en Huergas de Babia o en Belmonte no subsistirían con esa financiación. No le quiero decir los problemas que una solución como la suya producirían sobre la red de transporte público en regiones como Asturias o Castilla y León.
Por cierto, comunidades autónomas como Madrid, dirigidas por liberales son deficitarias, suben los impuestos e intervienen lo que pueden en la televisión pública. Y si no son liberales quienes actúan así, a pesar de vanagloriarse de ello, entonces sólo cabría concluir que el liberalismo económico español es una teoría, que aunque inédita en la práctica española, buena para solucionar todos nuestros males.
Cualquier sistema de protección estatal no puede ser indiscriminado y debe atender a la renta de los usuarios. El que tenemos tiende al igualitarismo y es desincentivador. Soy partidario de su reforma no de su desmantelamiento.
Hombre, yo no creo que los republicanos sean malvados, pero reconocerás conmigo, si me permites el tuteo, que en España en particular, y en Europa en general, existe una gran desinformación respecto de la política de EEUU, presentando al Partido Republicano como lo que no es. Deformando hasta el paroxismo los rasgos conservadores de ese partido, llevándolos falsamente a la extrema derecha. No es una particularidad respecto de los USA. No hay más que leer ciertos periódicos estos días, a cuenta del resultado de las elecciones regionales italianas, para ver hasta qué punto algunos quieren transmitir absolutas falsedades. ¿ Cómo se puede vender la victoria de la izquierda en unas elecciones en las que la derecha ha pasado de dos a seis regiones que suman mayoría de la población, y la izquierda ha descendido de once a siete gobiernos regionales? Pues en algún periódico independiente de la mañana que se edita en Madrid, han querido vender la burra. Con ello quiero decir que si bien es cierto que puede existir cierta manía persecutoria de parte de la derecha, en algún caso por motivos concretos y explicables, en lo que respecta a la visión española de la derecha internacional, las razones son claras y justificadas: se miente y manipula de manera burda, incluso en medios supuestamente afines: no hay más que leer la sección de internacional de El Mundo.
Por supuesto que yo creo en que la asistencia sanitaria es un derecho subjetivo, y no una gracia del Estado. Del mismo modo que el derecho fundamental a la educación. Lo que creo es que la libertad de elección puede introducir grandes mejoras en el acceso de los ciudadanos a esos servicios. Hablas del cheque escolar, y de la zona rural. Lo que yo defiendo es que prevalezca la elección de los padres respecto de la decisión de la Administración. Si los padres prefieren que sus hijos vayan a un colegio privado, y no a uno público, habrá que financiar las aulas del colegio privado. Yo creo que el equilibrio entre enseñanza pública y privada debe medirse en función de la libertad de elección de centro. Yo no parto de la superioridad de una sobre la otra. Yo parto de que, primero y principal es respetar la libertad de elección, y poniendo la actuación administrativa a su servicio. Evidentemente hay salvaguardas, límites, mínimos que deben ser garantizados: para eso sí debe estar el Estado. Un buen liberal jamás defenderá la jungla, la selva. Eso lo dicen los contrarios al liberalismo cuando hablan de esa ideología, como bien denuncia Hayek en su obra señera ” camino de servidumbre”. El establecimiento de reglas de juego claras y definidas, la existencia del Estado es consustancial al liberalismo.
Si hablamos de Madrid, efectivamente controla e interviene la televisión pública. Estoy totalmente en contra. Yo privatizaría, o suprimiría todas las televisiones públicas. Si la televisión es un servicio público, entiendo que no es necesario para su prestación que existan televisiones públicas. El régimen concesional de las privadas sería suficientemente garantista, y nos ahorraría miles de millones en los presupuestos anuales de numerosas Administraciones. No estoy de acuerdo en que la Comunidad de Madrid suba los impuestos actualmente. El Gobierno de Aguirre ha bajado un punto el tramo autonómico del IRPF, y ha bonificado totalmente los impuestos de sucesiones y donaciones.
Lo que comarto absolutamente es la incidencia negatva del igualitarismo. Al menos esa reforma es necesaria. El ordenador del nieto de Botín, que se lo pague su abuelo, no los ciudadanos mediante una subvención…
Me voy a esquivar procesiones. Me despido antes con tres aclaraciones:
-No practico la división entre héroes y malvados. Si alguien ha interpretado lo contrario, lo lamento.
-El impulso ético-natural del que hablo (y que está detrás precisamente del relativamente reciente reconocimiento de derechos fundamentales ligados a la mera condición de ciudadano) no tiene mucho que ver con el Sporting (que puede ser psicopatológico).
-Qué mal ejemplo el de Italia. A diferencia de lo que pudiera suceder en Francia o Alemania, un liberal-conservador sensato rogaría por que en Italia perdieran los suyos. El centro-izquierda también es responsable de un espectáculo que daña literalmente la vista.
Felices Pascuas.
Lenny, el ejemplo de Italia lo he puesto en relación con la información internacional que se ofrece en los medios españoles. Coincido con lo que dices: la derecha italiana me parece que está muy mal representada por Berlusconi. No me gustan los payasos en política. Del mismo modo que me espanta Sarkozy. No estamos en una época de grandes líderes.
Estimado José Ramón admito el tuteo como no podía ser de otra forma, pero me permitirá que yo siga fiel al libro de estilo de Ius et Libertas que impone el usted.
He escrito que el gobierno Aguirre sube los impuestos y lo he hecho alegremente, así que a falta de pruebas téngase por no puesto. No obstante lo que sí sube a ojos vista es el precio de los servicios públicos (transporte público), no ajustándose al crecimiento del IPC. Lo cual es muy poco progresivo y habla mal de quien los gestionan.
Tengo pendiente la lectura de ‘Caminos de Servidumbre’ y de antemano sé que me gustará. Defiendo la libre elección de los padres pero sujeta a ciertos límites. Mejor que el cheque escolar es sin duda, el concierto educativo un sistema mucho más arraigado en nuestra sociedad. Tanto uno como otro sólo funcionan bien (generando sana competencia) en un contexto urbano; de ahí que los poderes públicos deban garantizar la enseñanza donde sea imposible implantar ambas redes.
Estimado Miguel estoy de acuerdo con usted, ser del Sporting de Gijón es una psicopatología que se agudiza con los finales de temporada, no lo puedo evitar, ¡qué se le va a hacer! Sin embargo, no estoy de acuerdo en la preponderancia de la psicología en la interpretación política, máxime tratándose de alguien tan racional como usted.
A ambos muchísimas gracias, han dado altura a este blog. Quizá algún día haya que plantearse una larga y buena sobremesa. Cuídense y descansen mucho.