Hoy es un día ventoso. Nuestra misión en la ciudad no ha concluido y forzosamente continuará mañana. La semana de descanso será una mudanza. La inseguridad, acaso cualquier otra circunstancia inconfesa, se ha producido con una reiteración que nunca hubo de ser tolerada. Estamos hechos de materiales perecederos, solemos confundir el aplazamiento, con dar tiempo al tiempo. Y eso que lo primero es una táctica y lo segundo una estrategia. Las lecciones más valiosas siempre son demoledoras.
Ayer tampoco he escrito. Aunque los comentarios mantienen vivo el pacto del prospecto.

A ver si la mudanza te deja un día libre,más bien unas horas,para que hablemos.
Cuídate