Hace mucho frío. Al atardecer el viento lo amontona y en el barrio las hojas no dejan de moverse. En el parque, los bancos vacíos extrañan los arrumacos y las declaraciones de amor eterno. En este asalto a la primavera, habrá, cuando se haga el recuento, muchas bajas. La prisa por poblar las calles desiertas hace que esperar sea un temido estado de ánimo.
La primavera es una estación sobrevalorada. Uno de los mayores tópicos poéticos, que como todos, ha sido desmantelado por la ciencia. Aunque este año ha sido devastada por la crisis económica. Sin embargo, lamentablemente nuestra crisis no sólo es económica.

Añoraba decirte, totalmente de acuerdo Pablo. Un fuerte abrazo. Alejandro B.C.
chicos, no digo que la primavera no esté sobrevalorada pero desde un punto de vista pragmático y nada poético un poquito de sol no viene mal que ya estamos en Mayo!!!!