De vuelta

Quiero pensar que alguien esperaba mi regreso. Yo mismo el primero y quizá algún pariente cercano. El incumplimiento de mi compromiso me exasperaba, pero no tenía remedio. Antes de cerrar y llamar a la mudanza, he decidido que escribiré todos los domingos, aunque sea una insulsa línea desde el móvil. Supongo que otras veces ya habré dicho lo mismo. Perdón.

Las encuestas sobre Cataluña convierten al desteñido PSC en la tercera fuerza, cuando hace unos años gobernaba e incluso obtenía más votos que CiU. Una segunda lectura es que la Cataluña mediterránea se convierte en la Italia ingobernable de los 80. Si estos fueran los resultados, el furor independentista del 11 de septiembre se habría esfumado.

En Estados Unidos no se habla de otra que cosa que de un lío de faldas. Dejando al margen que puedan haberse desvelado secretos de Estado, el asunto se resume en una infidelidad y en una correspondencia erótica. No se debería exagerar al respecto.

El otoño está a punto de acabar, siempre lo hace unas semanas antes del solsticio hiemal. Es un buen momento para poner en orden las cosas, y escribir en el blog.