El castillo inexpugnable

Me pongo a escribir porque este era el compromiso. Escribe o vete. Sal de aquí y deja de enredar. Un blog tiene que alimentarse de cosas buenas y de cosas no tan buenas. Vacío es una cáscara en la que anidan malos presagios. Así que lo lleno, pero lo lleno en defensa propia y escribo como si planeara una fuga imposible en la celda de una cárcel de máxima seguridad.

Un hospital es un castillo medieval donde las gentes pululan ordenadamente. Cada cual tiene una misión y cumple con ella. Yo estuve en Cicelly y sé muy bien de lo que hablo. Pero no todos los castillos son iguales. Este es magnífico, es una orquesta afinada en la que no hay nadie que meta ruido, en estas circunstancias era difícil de imaginar. Tampoco se nota la frontera administrativa de la jornada, esa diabólica sima en la que un funcionario deja de serlo. Comprobar que lo importante es el buen trabajo y no sus minutos purifica el alma, llámenme soviético estajanovista.

A veces un telegrama es suficiente. No son necesarias muchas palabras, basta con la seguridad de que el olvido no arrase todo.

— ¿Cómo se hace una ley?— Me preguntarás cuando crezcas.

— En buena compañía— Te responderé sin temor.

Tardaremos en reemprender la conversación, es como si lo estuviera viendo, porque mi respuesta no te habrá servido de nada. Y acabarás por cambiar de tema y preguntarme por lo que estoy leyendo, o por los papeles que hay encima de la mesa. Es probable que suene esto.

Newsroom ha empezado sin estrépito. Planteando la temporada. Cualquier comienzo de Sorkin hay que tomárselo en serio. Will McAvoy está tratando de ser independiente, lo que significa no esconder tus propias opiniones, aunque sí separarlas de los hechos. La independencia siempre tiene un precio que me imagino empezará a pagar (en capítulos). En la introducción ha desatado a la precaria pareja que había unido, in extremis, en el último episodio. Sorkin cree, todo el mundo debería hacerlo, en la fuerza extraña e imparable del amor. A todo esto añade la anticipación de un suceso extraordinario que cambiará a los personajes. Como siempre, ha conseguido meter la vida en un televisor.

Por la noche si tengo tiempo, volveré a asomarme.