Cartas babianas (XLVII)

Queridos veraneantes:

Esta semana en nuestro país se está rastreando el discurso del presidente en el Parlamento. El tiempo dirá que es una pieza formalmente bien armada y que tiene todo lo que tiene que tener una disertación política.

En el Parlamento conviene leer, un mensaje importante antes de su transmisión tiene que ser escrito y reescrito. La previa escritura debe preceder a las declaraciones importantes. Veamos el caso del presidente Obama hablando del racismo, con ocasión de la absolución del chico blanco que disparó a un negro.

Para contextualizar, este discurso es la reacción ante las protestas de la comunidad negra. De hecho el presidente ya se había pronunciado sobre el caso, pero ahora, su objetivo era tratar de contener la reacción e impedir disturbios raciales.

El discurso parte de que la absolución de Zimmerman es consecuencia del adecuado funcionamiento del sistema; si hay una duda razonable hay que absolver.

A continuación, menciona el pasado discriminatorio:

Hay muy pocos hombres afroamericanos que en este país no hayan tenido la experiencia de ser seguidos cuando hacían la compra en unos grandes almacenes. Incluido yo.

Probablemente haya pocos afroamericanos que no hayan tenido la experiencia de ir caminando por la calle y oír como a su paso se van bajando los seguros de los coches. Esto me ha ocurrido a mí, al menos hasta que fui senador.

Hay muy pocos afroamericanos que no hayan tenido la experiencia de coger un ascensor y de que una mujer nerviosa agarre con fuerza su bolso y contenga su respiración hasta que tenga la oportunidad de salir. Lo que ocurre siempre.

La abolición en Estados Unidos es posterior a Europa, en Inglaterra se produce en 1834 y allí, primero el 1 de enero de 1863 proclamando Lincon la emancipación y luego en 1865 convertida en decimotercera enmienda.

Ese pasado traumático conecta cualquier “acto dudoso” con una tradición de hegemonía y discriminación de los blancos. Siguiendo el razonamiento:

Ahora bien, esto no quiere decir que la comunidad afroamericana desconozca el dato de que los jóvenes afroamericanos están involucrados en procedimientos penales en mayor proporción, tanto como víctimas como autores de actos violentos.

Como líder señala que hay que tomar medidas: dar formación a los oficiales de policía y coordinar las leyes penales, competencia de los estados, con la legislación federal. Lo relevante es que llega al asunto nuclear de las armas:

De otro lado, si nosotros enviamos a la sociedad y a nuestras comunidades el mensaje de que alguien que está armado tiene el derecho a usar sus armas, incluso en el caso de que pueda evitar la situación de peligrosidad de otro modo, ¿estamos contribuyendo a la paz, seguridad y orden que queremos tener?

Para todos los que se resisten a la idea de que revisemos las leyes Stand Your Ground, les invito a que consideren lo siguiente, si Trayvon Martin fuese mayor de edad y estuviera armado, ¿podría haber permanecido en la acera? ¿Pensaríamos que tendría justificación para disparar a Zimmerman, quien le había seguido en coche, porque se sentía amenazado? Si la respuesta es al menos ambigua, entonces me parece que tenemos que examinar este tipo de leyes.

Finalmente vuelve a decir verdad afirmando que Estados Unidos no es un país en el que todo se arregle violentamente y que, en esta materia, cada generación que pasa se comporta de un modo mejor:

Debemos tener confianza en los chicos de hoy, pienso que tiene más sentido lo que hacen ellos, que lo que hicimos nosotros y sin duda más, que lo que hicieron nuestros padres o nuestros abuelos; a través de este largo y difícil viaje, alcanzaremos una más perfecta unión, no una unión perfecta pero sí una más perfecta unión.

La mañana promete sol y calor. Mi cabeza no está ‘bajo control’, y tienes que saberlo.

Cuídense.