Decadencia (y II)

Las calles en las que ha discurrido mi infancia están descuidadas y ajadas. Una decadencia física y aplastante. Baldosas rotas, calles sucias, paredes manchadas. Un paisaje irreconocible y hasta ahora insólito. La crisis histórica de las comarcas mineras, que ha acabado en las calles. Esta decadencia es nostálgica y amarga. También es reversible aunque tenga que esperarse a las urnas.

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Patria de Fernando Aramburu es un libro pleno. Una novela que nos pone en medio de las víctimas del terrorismo. La cobardía de los vecinos, el proceso en el que uno empieza a ser víctima, desde las primeras pintadas, a la retirada del saludo, hasta el asesinato. Y todo lo que sucede después para las víctimas, una muerte en vida.

La novela describe la vida cotidiana de dos familias, donde todas sus peripecias quedan relegadas por el crimen. Para las víctimas es imposible vivir de espaldas al asesinato. Los asesinos, incluso antes de que lo sean viven al otro lado del muro ético. En el relato hay hueco para el arrepentimiento. Sin embargo, esta sigue siendo la cuestión más escabrosa. Primero si su naturaleza es franca, ¿es posible un arrepentimiento sincero? ¿cómo se puede conocer un arrepentimiento de esta clase? Segundo sus efectos, ¿sirve para algo arrepentirse sobre algo irreversible? ¿Hay arrepentimiento sin posibilidad de rectificación? No tengo respuestas, aunque la novela apunta a esa posibilidad como forma de pasar página.

El arrepentimiento exige para que sea perfecto el perdón. Sobre este tengo menos dudas. La naturaleza del perdón es noble, en el perdón no hay cálculo. Para la viuda, para el huérfano el perdón no atenúa en nada su pérdida. El arrepentido siempre encuentra beneficios o los busca.

La asimetría está presente en toda la novela. Para un lector distanciado no hay perdón posible, las penas del delincuente son las que le corresponden. En la novela se cuentan abusos, que solo caben dentro de un relato de ficción; en la vida, tanto las víctimas como los verdugos están sujetos al reino de la realidad, a lo que los hechos pueden demostrar.